Amelia Cristina Tor

Amelia Cristina Tor

“Medicina Apícola”.

Amelia Cristina Tor Pisano

- URUGUAY -

Doctora en Medicina

Las abejas participan en la polinización de los vegetales y tienen gran importancia económica y ecológica para los agroecosistemas. La mayoría de los alimentos que se comercializan dependen directa o indirectamente de la polinización por abejas. En EUA son responsables de casi 3 billones de dólares en la producción de frutas y vegetales al año. Las abejas visitan las flores en busca de alimentos, néctar y polen para la colmena.

La polinización es el transporte del polen desde las anteras hacia el estigma de la flor. Luego de este transporte ocurre la fertilización donde el grano de polen germina y desarrolla el tubo polínico que permite la unión de los gametos masculino y femenino.

Una flor será apta para las abejas, por su aroma, olor, color y el valor nutritivo que contenga el néctar y polen. Las abejas perciben las formas de las flores a considerables distancias, pero un atrayente fundamental para ellas, es el olor.

Las condiciones ambientales influyen en la polinización, temperatura, viento, lluvia, así como también la distancia. Las abejas melíferas pueden llegar a volar hasta 8 km, esto ocurre en temporadas de sequía.  Pero si tienen necesidad de recorrer grandes distancias, van a tener menor número de visitas sobre las flores a polinizar o recolectar néctar.

El pecoreo se realiza generalmente entre 1 y 2 km de distancia de la colmena. La superficie de pecoreo cuando el radio de vuelo es de 1 km alcanza las 314 Ha., para 2 km será de 1257 Ha. El área de trabajo que cubren en su pecoreo las abejas es de aproximadamente 10 metros cuadrados, cuando se agota el néctar pasa a otra zona.

Si las condiciones climáticas lo permiten, cada abeja acopiadora de polen podrá realizar 20 viajes en el día y visitar 10.000 a 20.000 flores. Las abejas encargadas del acopio de polen tienen en su cuerpo más granos de polen, trabajan rápido y entran en contacto siempre con las anteras y el estigma de las flores.

Lo transportan en sus corbículas hacia la colmena, donde es fuente importante de proteínas para las crías. Es rico en azúcares, lípidos, vitaminas, minerales, carotenos, flavonoides, esteroles, terpenos y fenoles.  Considerado para el organismo, como un complemento alimenticio de acción rápida, que lo estimula, tonifica, desintoxica y reequilibra.

Composición química cada 100 gr. de polen:
  • PH: 4.7 A 5.2.
  • Proteínas:  15 a 30%.
  • Aminoácidos libres: 10 a 15%:
  • Alanina, Arginina, Cistina, Glicina, Histidina, Isoleucina, Leucina, Lisina, Metionina, Fenilalanina, Prolina, Triptófano, Tirosina y Valina
  • Hidratos de carbono: 20 a 40%.
  • Azúcares reducidos: 25%.
  • Azúcares no reducidos: 3%.
  • Fibra: 4%.
  • Sales minerales: 2.5 a 3.5%. Dentro de los cuales se pueden mencionar: Calcio, Magnesio, Yodo, Manganeso, Zinc, Cobre, Potasio.
  • Humedad: 3 a 4%.
  • Vitaminas: Pro vitamina A, Complejo vitamina complejo B, Vitamina C, Vitamina D, Vitamina E, Colina, Ácido fólico.
  • Enzimas, 24 oxidoreductasas, 21 transferasas, 33 hidrolasas, 11 liasas, 5 isomerasas, 3 ligasas y coenzimas digestivas, lecitina, guanina, ribosa, xantina.

Su valor nutritivo es superior a la carne vacuna y la soja. Una persona puede sobrevivir en situación de escasez, consumiendo 25 gramos de polen al día. Es muy necesario para los deportistas y adultos mayores, grupos con actividades físicas y edades diferentes.

Aunque la esperanza de vida a nivel mundial de los adultos mayores mejora, por edad avanzada, enfermedades asociadas, sistema inmunitario deficiente,  malnutrición se pueden producir alteraciones en la morbilidad y mortalidad. Para poder mantener una buena calidad de vida y longevidad su estado nutricional debe ser adecuado.

Con el paso de los años, el adulto mayor, va sufriendo una serie de alteraciones en su cuerpo, así sus sentidos, olfato, gusto, audición, vista se van alterando, pierden piezas dentarias, se reducen sus músculos y el tejido oseo, aparece osteoporosis u osteopenia. Son más propensos a enfermedades agudas y crónicas. Son medicados con una polifarmacia. Tienen dificultad para preparar correctamente los alimentos.  A esto se agrega, recursos económicos escasos, soledad, depresión, institucionalización y dificultad para trasladarse.

En los adultos mayores, aunque la necesidad de alimentos en calorías/día, es mucho menor que en las personas jóvenes, deben recibir los requerimientos necesarios en vitaminas y minerales. La administración de polen en ellos ejerce un efecto energizante, mejora su rendimiento físico y mental.

Para los deportistas, la alimentación y sus aportes, se considera parte del entrenamiento total, es lo invisible. La práctica de un deporte determina un mayor gasto energético y da lugar a un aumento de las necesidades de energía y nutrientes

La ingesta calórica, para algunos deportes, puede estar por debajo de ese gasto y no se cumple con el balance energético requerido. Esto sucede en deportes donde es necesario mantener un peso corporal determinado como la gimnasia, judo, atletismo, boxeo. Allí ocurren frecuentemente, ingestas insuficientes de hierro, folatos, vitamina D.

Las calorías establecidas científicamente, consumidas por los diferentes deportes, nos permiten poder programar los aportes necesarios para cada uno y utilizar el polen como suplemento básico.

Correr quema alrededor de 450 calorías cada 30 minutos (a un ritmo de cinco minutos por kilómetro).

Montañismo, escalar las rocas requiere aumentos rápidos de energía para pasar de superficie a otra.  Se queman 371 calorías cada media hora.

Natación, se puede quemar hasta 360 calorías cada media hora dependiendo del estilo utilizado.

Ciclismo depende de la velocidad y se queman entre 300 y 400 calorías cada media hora.

Boxeo 324 calorías, pero menos, después de cada media hora de práctica.

Básquet unas 288 calorías cada media hora.

Remo, alrededor de 280 calorías cada media hora.

Danza, quema alrededor de 180 calorías cada media hora.

Tenis, consume entre 250 y 300 calorías cada media hora.

La energía necesaria para que cada fibra muscular pueda producir acortamiento o tensión muscular, durante la práctica de un deporte, se obtiene de la descomposición del ATP intracelular. La ingestión de alimentos proporciona al organismo moléculas esenciales para obtener esa energía en la resíntesis del ATP.

Mas allá, para la construcción de un musculo se deben agregar nutrientes, hidratos de carbono, proteínas, vitaminas y minerales. El polen es un excelente suplemento que colabora en la formación de los músculos. Sus beneficios sobre los deportistas se ven con el aumento del rendimiento, el incremento de la rapidez de reacción y fundamentalmente el fortalecimiento de su sistema inmunitario, afectado por el estrés a que están sometidos en cada competencia.

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